Atención plena/Autoayuda/Filosofía

La decisión de no odiar

“El viernes por la noche le robasteis la vida a un ser excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo, pero no tendréis mi odio. No sé quiénes sois ni quiero saberlo, sois almas muertas. Si ese Dios en cuyo nombre matáis ciegamente nos ha hecho a su imagen y semejanza, cada bala en el cuerpo de mi mujer habrá provocado una herida en su corazón.

De manera que no, no os haré el regalo de odiaros. Y eso que os lo habéis buscado a conciencia, pero responder al odio con la cólera supondría ceder a la misma ignorancia que os ha convertido en lo que sois. Queréis que tenga miedo, que mire a mis conciudadanos con ojos desconfiados, que sacrifique mi libertad en aras de la seguridad. Habéis perdido.

La he visto esta mañana. Por fin, tras noches y días de espera. Estaba igual de guapa que cuando se marchó ese viernes por la noche, tan guapa como cuando me enamoré de ella hace más de doce años.

Por supuesto que me siento devastado por el dolor, os concedo esa pequeña victoria, pero será de corta duración. Sé que ella nos acompañará todos los días y que nos reencontraremos en ese paraíso de las almas libres al que vosotros jamás tendréis acceso.

Sólo somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos del mundo. De hecho, ya no tengo más tiempo que dedicaros, debo reunirme con Melvil, que empieza a despertar de la siesta. Apenas tiene 17 meses, se tomará la merienda como todos los días, y a lo largo de toda su vida ese niño os hará la afrenta de ser feliz y libre. Porque no, tampoco tendréis su odio”.

Antoine Leiris – El hombre sin odio

Paris

¡Qué difícil es no odiar a los asesinos de tu mujer!

¿Hasta qué punto lo ha conseguido Antoine?

La decisión de no odiar nos sorprende y nos sobresalta. Consideramos a Antoine un ser superior, de otra galaxia. Nosotros no seríamos capaces de hacerlo.

Como no lo hizo su gobierno mandando aviones a bombardear algo en algún lugar, no importa qué. Lo que importaba era demostrar que hacía algo, que mantenía el control.

El hecho de bombardear a gente de un país o un grupo equivale, a nivel personal, a salir a la calle con una pistola o un cuchillo y empezar a matar gente de este grupo o país. Absurdo.

“… responder al odio con la cólera supondría ceder a la misma ignorancia que os ha convertido en lo que sois.”

La decisión de Antoine es valiente y, en mi opinión, sabia. La única sensata, la única que nos permitirá ser felices y libres.

Para seguir siendo quienes somos debemos decidir no odiar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s