La poesía de los e-soliloquios

El desierto y la aurora

Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.

Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.

En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.

Jorge Luis Borges – Diecisiete haiku
"El amanecer"     2ª/...
¿Cómo pudo saberlo el poeta? ¿Cómo lo sabe la música?
Tal vez porque fué engendrada por personas, como el poema. Carne y hueso dando vida al espíritu o el espíritu afectando a la carne y al hueso.
Tal vez todo es uno, posiblemente para ser, y ser es siempre ser uno, hacen falta dos: un cuerpo y una alma.
U otros dos para ser, para que las piezas se sigan moviendo en el tablero.
Mi alma, sólo a veces cercana a mi cuerpo, aquí siempre. No hay nada en la lejanía de mi mismo. Y en mi mismo acontece la aurora si no dejo de mover las piezas del tablero.
Respirar es vivir, respirar el desierto y la aurora, sentir la brisa del movimiento en cada instante.



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2 pensamientos en “El desierto y la aurora

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