La poesía de los e-soliloquios

Sombras de asombro

Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo
Matsuo Basho

cuando anochece
se estremecen los pinos
y no es de frío

no te acobardes
son grises de crepúsculo
sombras de asombro

Mario Benedetti – Rincón de Haikus

Testigos del Crepúsculo - Explore
El crepúsculo, esta hora en la que Richard Ford dice que los presos se miran las venas ensimismados; una hora mágica, sin duda. Aunque tal vez en el interior de nuestras casas iluminadas artificialmente o en nuestras distraidas vidas, se difumine, se esfume, se vaya extinguiendo hasta desaparecer.

Pero hay caminos que nadie recorre, estremecimientos que no son de frío y sombras de asombro que se pierden, que desaparecen con él y la vida se empobrece.

Espiritualidad, poesía, asombros y estremecimientos. Salgamos a la luz del sol y descubriremos de nuevo los secretos de su diario ascenso hacia la euforia y de su descenso hacia las sombras; recorramos de nuevo el camino que nadie puede recorrer salvo nosotros mismos, sin temores, sin miedo: son sólo grises de crepúsculo.



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2 pensamientos en “Sombras de asombro

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