La poesía de los e-soliloquios

Mary Oliver – Canción de los constructores

Una mañana de verano
me senté
en una colina
para pensar en Dios,
un pasatiempo digno.
Cerca de mí,
un grillo solitario
llevaba las semillas que había por ahí
de un lado a otro.
Qué energía la suya,
y qué humilde su esfuerzo.
Ojalá que las cosas
siempre sean así:
cada uno de nosotros
a su modo inexplicable
haciendo el universo.

zaidenwerg

GRILLO


¿Puede la cosa ser tan simple?

“cada uno de nosotros
a su modo inexplicable
haciendo el universo.”

La responsabilidad del universo en nuestras espaldas, eso sí, repartida entre todas nuestras espaldas.

¿De qué otra manera podría ser?

Y, si es así, ¿qué podemos hacer para hacer el universo?

John Le Carré en su espléndida novela La Casa Rusia nos da una recomendación:
“Debemos eliminar a los hombres grises de nuestro propio interior, debemos quemar nuestros trajes grises y liberar nuestros buenos corazones, que es el sueño de toda persona decente e incluso –se crea o no- de ciertos hombres grises también.”

Anuncios

Un pensamiento en “Mary Oliver – Canción de los constructores

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s