Pensamiento

¿Pensamos o somos pensados?

¿Pensamos o somos pensados?, ¿recordamos o somos recordados?, ¿hablamos o somos hablados?
En gran medida somos pensados, recordados y hablados. Y, ¿quien habla, piensa y recuerda por nosotros? Es nuestra propia mente. Sólo cuando asociamos nuestra mente con nuestro yo podemos creer que somos nosotros el sujeto agente. Si percibimos la diferencia nos damos cuenta que sólo somos un sujeto paciente.

¿Por qué damos tanto poder a nuestra mente? Nuestra mente es nuestra y debe estar al servicio del proyecto integral que somos nosotros mismos. Nuestras piernas nos prestan un gran servicio, son nuestras y son importantes. Nos permiten desplazarnos, saltar, bailar, pero cuando se lo ordenamos paran, no siguen alborotando mientras estamos sentados en la oficina o en el sofá de casa, no se ponen a andar mientras estamos mirando una película y nos dejan sin el final. Están al servicio del yo como proyecto integral, juegan en equipo. Nuestras manos, nuestros brazos, no deciden lanzar los muebles de casa por la ventana, no van dando bofetones a las personas con las que nos cruzamos por la calle, pero sí que nos enjabonan el pelo o el cuerpo cuando estamos en la ducha, acarician al ser amado, se alían con nuestro propio interés personal.

¿Por qué la mente no actua así? La respuesta es porque nosotros se lo hemos permitido, porque la hemos educado mal, está mal acostumbrada.

¿Cómo hemos llegado a este punto? ¿Cómo podemos cambiar esta dinámica? Estamos ante una situación problemática. En este caso, ante nuestra situación problemática. Pocos temas pueden merecer tanto nuestra atención. Sólo yo puedo resolver mi conflicto interior. Es una cuestión crucial y podemos resolverla. Es una preocupación pertinente. Todo el esfuerzo que hagamos en este tema será beneficioso para nosotros mismos.

Lo primero que debemos hacer para resolver un problema es detectar el problema, aceptarlo como tal, formularlo claramente. La solución siempre pasa por aquí, por un planteamiento correcto del problema. No queremos ser pensados, ser recordados, ser hablados. Queremos decidir nuestra propia vida. Reivindicamos el derecho a pensar, a recordar, a hablar. No queremos ser utilizados por nuestra mente como no queremos ser saltados al vacío por nuestras piernas o degollados por nuestras manos. Queremos implicar nuestros pensamientos, recuerdos y palabras con nuestro proyecto personal. Este podría ser un planteamiento del problema.

3 pensamientos en “¿Pensamos o somos pensados?

  1. Pingback: Nuestros invitados « e-soliloquio

  2. Pingback: Nuestros pensamientos | e-soliloquio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s